Ocho mil años
antes, toda Norteamérica estaba cubierta por una capa de hielo sobre una
extensión de 13 millones de kilómetros cuadrados. Un cambio climático ocasionó
que se derritiera con resultados catastróficos, los cuales afectaron a todo el
planeta. El nivel del mar subió 1.4 metros y esto provocó cambios geográficos y
sociales importantes en el mundo.
En el sureste de
Europa, en donde se encuentra el estrecho del Bósforo que comunica el mar Negro
con el Mediterráneo, existía una cresta terrestre que mantenía al hoy mar Negro
como agua dulce. La elevación del nivel del mar sobrepasó esta barrera quedando
unidos ambo mares.
En esta zona la inundación
fue enorme y los historiadores relacionan la catástrofe con el diluvio
universal del cual no solo se habla en la Biblia, sino en las mitologías de esa
región.
Los datos obtenidos
por los historiadores y geólogos indican que en un lapso de 34 años el mar
devoró 73 mil kilómetros cuadrados de tierra de la que tuvieron que salir 145
mil personas. Estas comunidades, que ya practicaban la agricultura, emigraron
hacía el occidente de Europa y llevaron su cultura a pueblos que aún vivían cazando
y recolectando.
Tradiciones de
todo el mundo narran cómo las fuerzas divinas castigan a los seres humanos por
sus transgresiones tratando de destruirlos con algún desastre cósmico que con frecuencia
es una inundación.
El ejemplo mejor
conocido es la historia bíblica de Noé que tal vez proviene de narraciones
mesopotámicas más antiguas sobre una inundación que los dioses enviaron para castigar
a la humanidad, que es eliminada excepto un hombre y su familia.
El tema del Arca
de Noé de estas narraciones es repetido en el mito hindú de Manu, el primer
hombre, al que un gran pez advierte de una inundación y sobrevive construyendo
un barco.
Temas similares se
presentan en la mitología del sur de China en el relato de los Niños Calabaza,
excepto que la inundación universal que destruye a la humanidad se considera un
acto arbitrario del dios del trueno.
En otras partes
del mundo el diluvio es causado por la mala conducta de un individuo en
particular. En la mitología de los chewong de Malasia, el que engaña a un animal
hace enojar a la serpiente original del mundo de los muertos. En su enojo, la
serpiente libera las aguas primitivas provocando una gran inundación.
El concepto de un
mundo nuevo que emerge del diluvio es común en Norteamérica. En el mito azteca de los Cinco Soles, se dice que el mundo actual (el Quinto Sol) surgió de que
el anterior fue barrido por una inundación.
El cambio climático
actual está provocando condiciones semejantes a las ocurridas hace 8 mil años.
Los cálculos más recientes sugieren que alrededor del 2050, millones de personas
que hoy viven en las costas deberán migrar a zonas más altas.
A lo largo de la
historia el planeta ha sufrido calentamientos y enfriamientos provocados por
diversas causas. La situación actual se debe al empleo indiscriminado de
combustibles fósiles, lo que incrementa las emisiones de bióxido de carbono y
metano que atrapan el calor. Sin embargo, hace 55 millones de años, antes de la
existencia de la humanidad en la Tierra, la temperatura alcanzó los ocho centígrados
por encima del promedio actual. El océano Ártico tuvo una temperatura de 23
grados centígrados.
Algunas variaciones
climáticas fueron la causa de las extinciones masivas de seres vivos, en cambio,
otras, de la misma intensidad, no afectaron la vida terrestre.
Algunas veces fueron
erupciones volcánicas que provocaron inundaciones de basalto fundido. Cuando éste
se encontraba en su camino piedras ricas en carbono se liberaban grandes
cantidades de bióxido de carbono y metano que generaron temperaturas que muchos
seres vivos no soportaron.
Otras ocasiones,
el choque de asteroides al impactarse en la Tierra levantaba grandes nubes de
polvo y aerosoles de sulfato que no permitieron el paso de radiación solar
provocando un enfriamiento que fue la causa de la extinción.
Y concurre la
sensación actual de que en el año ha llovido más que antes. Regiones que cada año sufrían
sequías, parece que hoy se han inundado. La cantidad de lluvia que cae se
recibe en un aparato llamado pluviómetro. Sus medidas son especificas y la altura
del agua recogida se mide en milímetros. Cada milímetro equivale a 1 litro por
cada metro cuadrado. De 1986 al 2000 la precipitación pluvial mundial ha ido en
aumento en un promedio de 3.5 milímetros cada año.
La energía que mueve al ciclo del agua es la radiación solar. Ésta llega a la superficie terrestre que la absorbe y luego la refleja de nuevo hacia la atmósfera, pero algunos gases que se encuentran en ella, como el bióxido de carbono, el metano y otros, hacen las veces de un invernadero y vuelven a reflejar parte de la radiación de la Tierra. El balance de estas energías constituye el calor latente que genera la evaporación y luego las lluvias. Este calor aumenta por dos razones, la atmósfera permite mayor paso de radiación y el aumento de gases de invernadero la retiene más, lo que resulta más lluvia.
Fuentes:
UNAM, Otras
cuatrocientas pequeñas dosis de ciencia, SEP, 2013.
Willis, R., Diccionario
Universal de Mitología, Editorial Tomo, 2003.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario