sábado, 16 de abril de 2022

Baal, el antiguo rival de Yahveh

 


Baal fue la deidad cananea de las tormentas y la fertilidad, dios de la lluvia y fuente de vida, y se le identifica con Hadad (el dios babilonio del clima); Baal-Hadad (Jinete de las Nubes y Señor de la Tierra). Baal significa “amo”, “señor” o “dueño”. Fue el personaje central del ciclo más importante de los mitos cananeos, pues señalaba el final del año agrícola y el inicio de las lluvias de otoño.

El monstruo Yam (mar) exigió el poder monárquico de la tierra; Baal lo mató en combate y se proclamó rey. Al derrotar a Yam, que representaba las fuerzas del caos, Baal demostró que él controlaba el flujo del agua que venía del firmamento.

Se ofreció un gran banquete en honor a Baal. A raíz de este acto, la diosa Anath, hermana de Baal, diosa del amor y la guerra, comenzó a matar a quienes lo veneraban. Baal trató de calmar a Anath revelándole el secreto de los relámpagos que presagiaban las tormentas dadoras de vida y el fin de las sequías.

Los mitos cananeos se presentan en forma de poema. Los textos fueron hallados en Ras Shamra, lo que era el reino cananeo de Ugarit, establecido en la costa mediterránea de Siria.  En los textos los personajes están organizados en un reino repartido entre los dioses más antiguos que presiden y apenas actúan, y los más jóvenes, ávidos de campañas guerreras.

El rey y padre, El, “creador de los dioses, los hombres y las criaturas”, bueno, de palabra sabia, guarda un evidente parecido con el dios de los hebreos, Yahveh; aunque, El, esposo de Athirat, “creadora de los dioses”, engendra. Ambos son los guardianes del orden cósmico, pero cuyos principales actores son Baal y Anath.

Baal construyó un palacio y junto con su hermana Anath retó a Mot, monstruo de la tierra y el señor de la muerte. Mot personifica la sequía mortal del verano. Baal, vencido por Mot, desciende a la morada de los muertos. Anath suplica a Mot que le devuelva a Baal, y ante su negativa, lo mata:

Prende al divino Mot, con el hierro lo parte, con el harnero lo avienta, con el fuego lo quema, con la muela lo tritura”. Lo trata como el grano que se cosecha y al que en ese trance parece personificar.

El dios El tiene un sueño y con acentos bíblicos observa cómo resucita Baal:

Dormido, el misericordioso El, el de gran corazón, el creador de las criaturas, ve en sueños cómo de los cielos lleve manteca y corre torrentes la miel, porque el muy poderoso Baal está vivo, porque ahí está el Príncipe, señor de la tierra”.

Anath encuentra a Baal, que inmediatamente se manifiesta por su furor, pues personifica a la tormenta.

Estos dioses son personificaciones de los ciclos de las fuerzas naturales lo que comprende la seducción de Baal para estas sociedades agrícolas ansiosas por el retorno de la lluvia y el éxito de las esenciales actividades humanas para la supervivencia.  

Por eso Baal fue el peor rival de Yahveh cuando el pueblo israelita, convertido en sedentario después de la salida de Egipto, comenzó a expandirse sobre las tierras cananeas y adquirir parte de su mentalidad religiosa. Los israelitas entraron en contacto con Baal cuando llegaron a Canaán (la región entre el mar Mediterráneo y el río Jordán) alrededor del año 1473 a.C.

Cada ciudad o pueblo en Canaán tenía su propio Baal. A menudo se le daba al Baal local un nombre que expresaba conexión con una región específica. Por ejemplo, a Baal de Peor, le dieron a esta deidad el nombre del monte Peor en Moab, el Baal-berit en Siquem o Baal-zebub en Ecrón. Aunque había muchos de estos Baales locales, los cananeos y los pueblos vecinos entendían que todos los Baales locales eran simplemente manifestaciones de un solo dios Baal.

El baalismo se manifestó en distintos ritos los cuales eran realizados constantemente por los israelitas en momentos de desesperación o por aculturación.

La religión cananea recalcaba la guerra y la prostitución ceremonial (hombres y mujeres sagrados o sacerdotisas y sacerdotes que se prostituían en el rito de fertilidad), el sacrificio de niños en fuego, la adivinación, la astrología y la magia, los cananeos buscaban señales en los cuerpos celestes, en los fetos deformados y en las vísceras de animales sacrificados, lo sacerdotes practicaban el bestialismo representando a Baal, en forma de toro, que copulaba con una novilla; lo que era repulsivo para los israelitas fieles a Yahveh.

Los cananeos honraban al espíritu del difunto en su adoración de antepasados, se celebraban la fiesta en la tumba o en los túmulos de la familia, y se realizaban ritos de embriagues y sexualidad en los que se creía que participaban los muertos.

A los israelitas se les prohibió hacerse cortaduras en su carne por un alma difunta. Cuando Baal murió, su padre el dios El se cortó la piel con un cuchillo, se hizo incisiones con una navaja y se cortó las mejillas y la barbilla. Las laceraciones rituales eran una costumbre entre los adoradores de Baal.

La acción de cocer un cabrito en leche formaba parte de un rito de la fertilidad que era común en la religión cananea. Bajo la Ley de Moisés a los israelitas se les prohibió cocer al cabrito de esta manera.

A las mujeres de Jerusalén se les prohibió usar pulseras, cintas en la cabeza y adornos de media luna, los cuales simbolizaban a los dioses cananeos del sol y la luna.

Alrededor de 1300 a C., el reino de Ugarit rodeado por las naciones de Israel, Líbano y Siria, era la esencia de la civilización cananea, la región en la que convergieron diversas culturas, la sumeria, la hurrita, la hitita, la egipcia y la minoica.

La ubicación de la ciudad era el cruce de rutas comerciales estratégicas que la convirtió en uno de los primeros puertos internacionales de importancia. Por tal fue un reino avasallado por Egipto y luego por el imperio Hitita.

Esta diversidad de culturas y lenguas motivó a los escribas de Ugarit simplificar su lenguaje cuneiforme en treinta sonidos simples, es decir, un alfabeto, y serían los fenicios que trasladarían esta nueva forma de escritura en el papiro.

Los templos de Baal y Dagán, o posiblemente El, dominaban la ciudad y las llanuras que la rodeaban. A El se le representa como un anciano de barba blanca alejado de la humanidad. En cambio, a Baal lo representaban fuerte que procura gobernar sobre los dioses y la humanidad.

Estos templos en forma de torres, quizás de 20 metros de altura, tenían un pequeño vestíbulo que conducía a un cuarto interior donde se hallaba la imagen del dios. Unas escaleras llevaban a la terraza donde el rey oficiaba en varias ceremonias. Es muy probable que por la noche o durante las tormentas se encendieran luces en la parte superior de los templos para que los barcos arribaran a puerto sin ningún percance.

Estas torres, tal como las columnas y los postes sagrados, tenían connotaciones fálicas, las piedras labradas en forma de un símbolo fálico representaban a Baal, la parte masculina de la unión sexual, y los postes sagrados de madera representaban a Asera, la consorte de Baal, el elemento femenino.

Tras la derrota de los cananeos a manos de los israelitas, los cananeos animaban a sus conquistadores a adoptar a los dioses de Canaán. Por ejemplo los jueces Gedeón y Samuel, lucharon contra esa tendencia.

Tras los reinados de Saúl y David, Salomón empezó a ofrecer, en sus últimos años, sacrificios a los dioses cananeos. Otros reyes de Israel y de Judá siguieron el mismo proceder y se rindieron ante Baal, pero los profetas y reyes como Elías, Eliseo y Josías lucharon contra el culto de Baal.

Con Acab se generalizó el culto a Baal y a El en el reino de Israel; Acab estaba casado con Jezabel quien adoraba a los dioses cananeos. Ambos lograron que mucha gente se postrara ante Baal y también mataron a muchos profetas de Yahveh. En esas circunstancias resaltó el papel del profeta Elías, quien, según la Biblia, mandó a asesinar a los 450 profetas de Baal.

Y una vez que los israelitas regresaron del exilio en Babilonia (538 a.C.), ya no volvió a mencionarse el culto de Baal.





Fuentes:

 Amiet, P. Misterio de las civilizaciones olvidadas, Reader’s Digest.

El culto de Baal: la lucha por ganar el corazón de los israelitas, Atalaya, 1999.

Ugarit, antigua ciudad a la sombra de Baal, Atalaya, 2003.

Willis, R., Diccionario Universal de Mitología, Editorial Tomo, 2003.


martes, 12 de abril de 2022

Ulises de Homero

 


Rey de Ítaca, personaje importante en la Ilíada y figura principal en la Odisea. Hijo de Laertes y Anticlea. Algunas narraciones mencionan que era el hijo ilegitimo de Sísifo, un bromista y embaucador de quien Ulises heredó la astucia. Ulises apareció en las tragedias griegas como político astuto y pragmático, se le compara su naturaleza calculadora y engañosa, con la franqueza y nobleza de Aquiles. 

Ulises utilizó primero su astucia cuando pretendía la mano de Helena, la hija del rey Tindáreo de Esparta. Ulises aconsejó a Tindáreo que para impedir un alboroto entre los pretendientes sin éxito de la mano de Helena, debía hacer que juraran apoyar el honor del hombre que finalmente se escogiera para la mano de Helena. Ulises y los demás príncipes se comprometieron a defender a Menelao si despreciaban su honor. Y Tindáreo entregó a Ulises a Penélope, su sobrina, en matrimonio.

Cuando Helena se fugó con el príncipe troyano, Paris, los antiguos pretendientes ayudaron a Menelao y organizaron una expedición militar contra Troya, bajo las órdenes de Agamenón, hermano de Menelao.

Ulises estaba renuente a combatir y fingió demencia, pero el guerrero Palamedes descubrió la farsa obligando a Ulises a admitir su cordura. Ulises tramó la forma de causar la muerte de Palamedes. En Troya, Ulises situó oro en la tienda de Palamedes afirmando su paga como espía troyano; se encontró culpable a Palamedes y sus compañeros lo lapidaron a muerte.

En el sitio de Troya, Ulises diseñó el famoso caballo hueco de madera en el que se escondieron los griegos y entraron a la ciudad.

Después de la caída de Troya, la flota griega fue dispersada por tormentas y los barcos de Ulises se separaron. De esta manera inician los viajes narrados en la Odisea. Ulises y su tripulación llegaron a la ciudad de los cicones, la cual saquearon. Otra tormenta los condujo a una región de brujería y monstruos. Desembarcaron en la Isla de los Comedores de Loto, cuyos habitantes ofrecieron a la tripulación loto para comer, borrando su memoria y haciendo que se quedaran aletargados que fue necesario llevarlos cargados a sus barcos.

La siguiente tierra estaba habitada por cíclopes. Uno de ellos, Polifemo, pastor de ovejas, tomó cautivos a Ulises y algunos marineros en su cueva y empezó a comérselos. Ulises hizo que el cíclope se emborrachara y le dijo que su nombre era “Nadie”. Mientras Polifemo se encontraba ebrio, Ulises y sus compañeros enterraron una estaca ardiente en el ojo, haciendo que gritara. Otros cíclopes vinieron a ver que sucedía, pero al escuchar a Polifemo gritar “¡Nadie está lastimándome!”, supusieron que no sucedía nada malo y se marcharon. Cuando el cíclope se levantó a la mañana siguiente, abrió la cueva para que salieran sus ovejas y los cautivos escaparon sosteniéndose del vientre de los animales.

El padre de Polifemo, Poseidón, maldijo a Ulises para que vagara por los mares durante diez años por haber dejado ciego a su hijo.

Después Ulises llegó a la isla de Eolo, el señor de los vientos, quien le dio un saco que contenía vientos desfavorables. Ulises había viajado hasta tener a la vista a Ítaca cuando un tripulante abrió el saco mientras Ulises dormía, liberando los vientos, los cuales llevaron a los viajeros hasta la tierra de los lestrigones, gigantes caníbales, quienes hundieron todos los barcos, excepto uno, y se comieron a la tripulación.

Ulises en el barco restante desembarcó en la isla de la hechicera Circe. La mitad de la tripulación fue a su palacio y Circe los convirtió en cerdos y los encerró en una pocilga. Con la ayuda de Hermes y una planta mágica, Ulises se volvió inmune a los hechizos de Circe y la obligó a liberar a sus hombres. La tripulación permaneció un año con Circe quien aconsejó a Ulises que consultara a la profeta ciega Tiresias. Tiresias le dijo que fuera al mundo de los muertos e hiciera una ofrenda a Poseidón. Allí, Ulises vio a grandes héroes, incluyendo a sus antiguos compañeros de batalla, Aquiles y Áyax. 

Ulises navegó por las islas de las Sirenas, bestias con cuerpo de ave y cabeza de mujer. Su canto era irresistible y atraía a los marineros a las rocas. Ulises quería escuchar su canto, así que siguiendo el consejo de Circe, ordenó a sus hombres que se taparan los oídos con cera y lo ataran al mástil. Los marineros remaron sordos a las exigencias embrujadas de Ulises de que se dirigieran hacía las voces. Luego, el barco esquivó con éxito a los monstruos Escila y Caribdis y llegó a Trinacria, la isla de Helio, donde quedó inmóvil por falta de viento. Ignorando el consejo de Circe, la hambrienta tripulación mató parte del ganado de Helio, e indignado, destruyó el barco y la tripulación, con excepción de Ulises.

Ulises llegó a la isla de la hermosa ninfa Calipso, quien lo conservó como su amante durante ocho años, pero Ulises añoraba su hogar. Calipso finalmente lo liberó después de la intervención de Atenea, y entonces Ulises navegó en una balsa a la tierra de los feacios. Su rey, Alcínoo, envió a Ulises a su hogar en un barco mágico lleno de regalos.

Antes de anunciarse al llegar a casa, Ulises descubrió que Penélope, quien nunca creyó que había muerto, estaba rodeada de pretendientes indeseables. Disfrazado, descubrió que su familia y su gente aún le eran fieles, luego mató a los pretendientes con la ayuda de su hijo Telémaco y volvió a reunirse con Penélope después de veinte años.

Tiresias predijo que la muerte de Ulises procedería del mar. En algunas narraciones, Telégono, hijo de Ulises y Circe, llegó a Ítaca y por accidente mató a su padre.




Fuente:

Willis, R., Diccionario Universal de Mitología, Editorial Tomo, 2003.


sábado, 2 de abril de 2022

Después de Hiroshima y Nagasaki, la bomba nuclear en el siglo XX


 

La bomba A de Hiroshima estaba formada por núcleos de uranio 235 liberando una inmensa cantidad de energía en forma de calor y provocando el desplazamiento de masas de aire y una enorme contaminación radioactiva. Su fuerza fue de 15 kilotones (15 mil toneladas de trinitrotolueno (TNT)). La bomba de Nagasaki tuvo un núcleo más potente llevando plutonio 239, con una fuerza de 20 kilotones.

Al finalizar la Segunda Guerra Mundial diversos países temieron rezagarse frente al dominio de la energía atómica de Estados Unidos, así canalizaron sus recursos para obtener sus propias bombas nucleares.

En 1949, Rusia ya tenía su bomba atómica. En 1952, Reino Unido realizó su primera prueba exitosa en la isla de Montebello, cerca de Australia. En 1960, Francia hizo lo mismo en Reggane en el Sahara Francés. Y en 1964, China en el desierto de Takla Maklan.

En enero de 1950, el físico Edward Teller (quien colaboró con Oppenheimer desde 1942 en los Álamos, Nuevo México) convenció al presidente Harry S. Truman, a través de la Comisión de Energía Atómica, la fabricación de una nueva bomba atómica, la bomba H, miles de veces más poderosa, pero “limpia” en cuanto a los efectos posteriores de la radiación. La bomba de hidrogeno libera su energía mediante la unión o fusión de núcleos ligeros de hidrógeno o deuterio, tritio y litio.

Para que se produzca la reacción de fusión se requiere la fisión (la separación de núcleos pesados) como detonador, en otras palabras, una explosión atómica. La cantidad de energía liberada es mucho mayor. Las pruebas estadounidenses y rusas llegaron entre los 20 y 50 megatones (1 megatón equivale a un millón de toneladas de TNT) en la década de los 50. Aunque la temperatura de la bomba H es mucho mayor, así también la onda expansiva, los efectos radioactivos son menos sorprendentes.

Estados Unidos realizó tres pruebas con la bomba H en el atolón de Bikini, Eniwetok, en el Pacifico Sur. El diámetro de la nube del hongo generado por la explosión fue de 190 kilómetros, y los primeros afectados fueron unos pescadores japoneses que se encontraban a 150 kilómetros. Esta prueba fue una amenaza a las frágiles relaciones internacionales después de la guerra.

Frente a esto la desconfianza entre amigos y enemigos aumentó la velocidad para la guerra armamentista, con la justificación de la seguridad. El 20 de agosto de 1955 Rusia declaró tener la bomba H, y el 16 de mayo de 1956, Reino Unido. El 17 de mayo de 1957, Reino Unido realizó la segunda prueba en la isla de Christmas, en la Polinesia, del Pacifico Sur.

En 1965, China ingresó a la carrera armamentista habiendo realizado pruebas con la bomba de fusión. Francia, bajo la presidencia de Charles de Gaulle, realizó pruebas en el atolón de Albión en 1966, pero no se obtuvieron resultados. Al año siguiente, los ingleses enviaron a William Cook, miembro de la Secretaría de Energía Atómica del Reino Unido, quien ayudó a los franceses a llegar a su meta en 1970.

Se calcula que en ese periodo Estados Unidos realizó 1030 pruebas nucleares; 715, Rusia; 204, Francia; 45, Reino Unido; y 41, China.

El 5 de agosto de 1963, en el contexto de la Guerra Fría, Estados Unidos, Rusia y Gran Bretaña firmaron un Tratado sobre Limitación de Pruebas Nucleares que prohibía el uso de armamento nuclear en el espacio, la tierra y bajo el agua.

El 27 de enero de 1967, se firmo otro que prevenía la instalación de este tipo de armamento en órbita alrededor de la Tierra, satélites, la luna o cualquier otro cuerpo celeste.

En julio de 1968, estos países y otros firmaron el Tratado de No Proliferación Nuclear en el que se acordó no dar armamento nuclear a naciones que no tuvieran bombas nucleares. Este tratado se extendió hasta el 11 de mayo de 1995.

En los acuerdos sobre Limitación de Armas Estratégicas (SALT), en 26 de mayo de 1972, el Tratado sobre Misiles Antibalísticos limitó el número de misiles de defensa que podía tener cada país, de 100 a 2, y para 1974 a 1.

El 18 de junio de 1979, se firmó en Viena el SALT II, el cual limitaba el número de armas ofensivas de Estados Unidos y Rusia, a 2400 misiles por país, a 1320 misiles intercontinentales y a 1320 misiles submarinos, para enero de 1985. Sin embargo, este tratado no fue ratificado por el senado de Estados Unidos, pues en ese momento ocurría la invasión rusa a Afganistán.

El 8 de diciembre de 1987, Mijail Gorbachov y Ronald Reagan firmaron en Washington el Tratado sobre las Fuerzas Nucleares de Mediano Alcance comprometiéndose a retirar todos sus misiles de mediano y corto alcance situados en Europa y Asia. El tratado fue ratificado por el senado de Estados Unidos en mayo de 1988.  

El 31 de julio de 1991, el Tratado Estratégico de Reducción de Armamento (START 1) en Moscú, Mijail Gorbachov y George Bush, estableció una reducción del 30 % del armamento en tres etapas durante siete años; aunque se ampliaría el plazo, y el senado ratificaría el tratado hasta octubre de 1992, frente a la caída del bloque socialista. La URSS se desmembró en cuatro republicas: Rusia, Ucrania, Kazajstán y Bielorrusia, todas con misiles en su territorio. Las tres últimas decidieron trasladar sus armas a Rusia y ratificar el START 1. Pero Rusia no decidió ratificarlo hasta que los tres países también ratificaran el Tratado de no Proliferación Nuclear. Bielorrusia y Ucrania accedieron hasta 1993 y Ucrania hasta 1994.

Ante el asombro del mundo, 17 de agosto de 1995, Irak reveló a la ONU su extenso programa de armas nucleares y bacteriológicas, frente a la presión de las tropas estadounidenses en la región en el contexto de la Guerra del Golfo Pérsico. 

El 1 de junio de 1996, Leonid Kuchma, presidente de Ucrania, anunció en la base de misiles de Pervomaisk que había trasladado las últimas armas, a cambio de lo cual recibió de Rusia mil millones de dólares en petróleo y combustible nuclear para cinco plantas eléctricas. Bielorrusia, para 1996, aún no había terminado de trasladar las suyas.

El START II se firmó en Moscú el 3 de enero de 1993, el tratado más importante de desarme en la historia de la bomba. Estados Unidos y Rusia se comprometieron a desmantelar en una década un tercio de sus misiles de largo alcance y eliminar el 100 % de las bases terrestres de misiles de múltiples cabezas. En 1996 el tratado sería ratificado por Estados Unidos, sin embargo, Rusia no lo ratificaría frente a las acciones de Estados Unidos en Irak y Kosovo a través de la OTAN. Este tratado sería sustituido por el Tratado de Reducciones de Ofensivas Estratégicas (SORT) del 2002 que estableció el compromiso de reducir las ojivas nucleares a 2200 cada país.

El 10 de agosto de 1995, a pocos días de la conmemoración del bombardeó en Japón en la Segunda Guerra Mundial, el presidente de Francia, Frances Chirac, declaró que su país estaba de acuerdo con la prohibición de nuevas pruebas nucleares, pero que la respaldaríá después de haber terminado con las suyas. En septiembre de ese año, Francia anunció una explosión nuclear en el atolón de Mururoa, en el Pacifico Sur, la cual sería la primera de las ocho pruebas nucleares con bombas H.

Las protestas no se hicieron esperar tanto al interior y al exterior de Francia, como Haití que se vio amenazada por el desarrollo de pruebas, dado que la Polinesia estaba siendo usada como laboratorio de pruebas nucleares por los países ya mencionados después de la Segunda Guerra Mundial. La presión fue tal que en enero de 1996 Francia dio por terminadas las acciones nucleares después de haber finalizado las ocho pruebas.

El 12 de junio de 1996, se daba a conocer que China había mantenido en secreto pruebas nucleares con bombas H en la región del estrecho de Taiwán. En señal de protesta, un barco de Greenpeace ingresó a las aguas territoriales de China y permaneció por algunas horas en el estuario del río Yang-tzé, exigiendo al gobierno chino la suspensión de las pruebas nucleares. El barco fue abordado por la armada china y escoltado para abandonar el territorio del país.

Greenpeace contraatacó pidiendo al mundo que enviaran cartas al gobierno chino para presionarlo. El movimiento logró su cometido, pues a China no le convenía rechazar esa opinión en un momento en que sus acciones sobre Taiwán estaban siendo observadas por los países occidentales y en el que su apertura política y económica le favorecía notablemente como un ejemplo de modernidad en el mundo, pues estaba celebrándose en Beijing la IV Conferencia Mundial sobre la Mujer, en septiembre de 1996.

 

 

 

 

Fuente:

García, H., La bomba y sus hombres, ADN, 2003.


domingo, 13 de marzo de 2022

El sol y la luna en la mitología

 

En la prehistoria los neandertales situaban a sus muertos en dirección a la puesta del sol, lo que sería una característica de las culturas posteriores y posiblemente el comienzo de la relación de la muerte con el curso solar.

La importancia del sol para el sustento de toda clase de vida hace que se le considere el jefe de la mitología universal y el supremo creador. Símbolo de luz, destructor de tinieblas y fuente de vida, muere y renace cada día en una lucha contra la oscuridad.

El símbolo solar representa el oro, el fuego, las aureolas que rodean las cabezas de los monarcas, héroes y santos, los caballos y los carros solares por los que viajan los héroes míticos y dioses. Como los caballos de Hades tiran de su carro de fuego hacía el abismo del mundo subterráneo.

La desaparición del sol es considerada como una muerte paralela al curso de la vida humana. El ocaso se percibe como un descenso a las regiones inferiores o al reino de los muertos. El símbolo del sol surgiendo de la tierra-madre y regresando a ella al anochecer es común en los mitos. En los Rig Vedas el caballo es una expresión referida al sol naciente, un recién nacido.

Al sol se le considera un dios con imagen masculina, como en el antiguo Egipto y el imperio Inca, y también se le representa en imágenes femeninas como en Japón, como la diosa Amaterasu, y en otras culturas masculino y femenino son la misma entidad como el caso del antiguo pueblo Fon, en África.

La carrera del sol por el cielo, que nace, crece, lucha, envejece y muere para luego renacer otra vez tiene comparación con el desarrollo de la vida del hombre y de la creencia en la existencia después de una vida futura.

En Australia los mitos dicen que el sol pasa la noche en el país de los muertos, los cuales lo visten con piel de canguro para renacer al día siguiente.

El juego de pelota de los antiguos mayas es un ejemplo de los ritos que imitaban el movimiento de los astros en el cosmos para asegurar la continuidad de la vida.

En los solsticios y equinoccios las festividades antiguas marcan la muerte y resurrección del dios sol. En Grecia, los cultos a Dionisio se celebran en honor al dios muerto y resucitado. Dionisio, Apolo y Mitra nacieron en el solsticio de invierno y la Iglesia cristiana determinó el principio de la fiesta de Navidad de Cristo en la misma estación.

En Norteamérica, los hopi tienen ceremonias para el solsticio de verano para aminorar el paso del sol hacía el invierno y en el solsticio de invierno para apresurar su regreso.

La luna es considerada como diosa madre o diosa blanca en sus estados de creación y destrucción, aunque también se le considera masculino, como el dios egipcio Thoth. Un ejemplo de la luna como creadora suprema es Nyame, la diosa madre que dio origen al universo, según la mitología de los akan, en Ghana.

El cuerno es un símbolo lunar; el dios de la noche se distingue de los demás por un creciente situado sobre su frente o cabeza, como Shiva, dios de la destrucción, y ese creciente se transforma en cuernos de vaca o toro, como la virgen Io que más tarde se convierte en ternera o el mito del minotauro con cabeza de toro.

La luna es el símbolo o lugar de pasaje de la vida a la muerte y de la muerte a la vida. Es una metáfora sobre la vida tras la muerte y el renacimiento espiritual; en otras palabras, el hombre muere para renacer en el más allá.

En el antiguo México las sacerdotisas purépechas en cada plenilunio bailaban en honor a la diosa de la luna Nana Cutzi, que coronadas de flores danzaban a la hora de la luna llena, una danza de alegría, en señal de que la diosa había renacido.

En algunas partes de Nueva Guinea se le asocia con la caza nocturna, una actividad masculina, mientras que el sol es femenino porque las labores de la mujer se llevan a cabo en el día.

La luna masculina en el sur de África es consorte de Venus. En otras regiones, el sol y la luna se consideran un matrimonio, mientras que los americanos los ven como hermanos que mantienen relaciones incestuosas.

La luna es masculina durante el creciente y el menguante en su forma fálica, que se transforma en forma circular, femenina, como mujer embarazada durante la fase llena.

El cuerno lunar es el aspecto fálico que fecunda a la diosa virgen convirtiéndola en diosa embarazada o luna llena femenina. Por eso el sol y la luna expresan ese dualismo masculino-femenino. Como la virgen es concebida como luna con el creciente a sus pies y Cristo es concebido como imagen del sol.

El sol y la luna aparecen juntos en la oscuridad y el sol femenino sitúa fragmentos de oscuridad en las mejillas de su hermano para reconocerlo después. Esto explica por qué los rasgos de la luna son visibles desde la tierra.

Otros relatos de la apariencia de la luna incluyen la idea occidental de que es una cara y las ideas de China y Centroamérica de que es una liebre. La mitología budista expresa que es una de las vidas pasadas de Buda.

Las fases de la luna se describen de varias formas. En la mitología maorí, la luna masculina lucha siempre contra el dios Rona, que se vuelve menguante cuando la luna se cansa. En la luna nueva, los dos contendientes hacen pausa para que la luna recupere la fuerza y pueda comenzar a pelear de nuevo en la luna llena.

Entre los pigmeos se daba una fiesta de la luna nueva en la que aparecen asociados los símbolos de la luna-agua; era una festividad celebrada por las mujeres en honor a la “luna-madre-morada de espíritus” antes de comenzar el periodo de lluvias.

En algunas ocasiones, el sol y la luna se consideran los ojos de una gran deidad creadora. Los egipcios pensaban que la luna era el ojo derecho de Horus, mientras que el sol era el ojo izquierdo. En la mitología china, el ojo izquierdo del gigante cósmico Pan Gu se convirtió en el sol y el derecho en la luna.

Se han personificado algunas constelaciones y similarmente entre diversas culturas. Los griegos consideraron a las Pléyades las siete hijas de Atlas y Pléyone. En el hemisferio sur, esta constelación es conocida como un grupo de hermanas; en ese lugar su aparición anuncia el advenimiento de las lluvias.

Los griegos pensaban que la Osa Mayor, el Gran Oso, era la ninfa Calisto, que se transformó en un oso. A la Osa Mayor o el Carro Mayor los nativos americanos la nombraban el Oso del Firmamento.

Venus es la estrella de la mañana, es la estrella más importante de la mitología de cualquier cultura. Tiene imagen femenina. En el Mediterráneo y en el Cercano Oriente se le relaciona con las diosas del amor, la sexualidad y la fertilidad, como Afrodita y la Venus romana, Athar de Cananea, e Ishtar e Inanna de Babilonia.  Ishtar e Inanna formaban parte de una triada de deidades celestes conformadas por el sol, la luna y Venus.

Los aztecas asociaban a Venus con la muerte y la resurrección, identificada con el dios Quetzalcóatl.

 

 


 

 

Fuentes:

Lacalle, R., Los símbolos de la prehistoria, Almuzara, 2011.

Willis, R., Diccionario Universal de Mitología, Editorial Tomo, 2003.

domingo, 6 de marzo de 2022

Inundaciones, Diluvio y cambio climático


Ocho mil años antes, toda Norteamérica estaba cubierta por una capa de hielo sobre una extensión de 13 millones de kilómetros cuadrados. Un cambio climático ocasionó que se derritiera con resultados catastróficos, los cuales afectaron a todo el planeta. El nivel del mar subió 1.4 metros y esto provocó cambios geográficos y sociales importantes en el mundo.

En el sureste de Europa, en donde se encuentra el estrecho del Bósforo que comunica el mar Negro con el Mediterráneo, existía una cresta terrestre que mantenía al hoy mar Negro como agua dulce. La elevación del nivel del mar sobrepasó esta barrera quedando unidos ambo mares.

En esta zona la inundación fue enorme y los historiadores relacionan la catástrofe con el diluvio universal del cual no solo se habla en la Biblia, sino en las mitologías de esa región.

Los datos obtenidos por los historiadores y geólogos indican que en un lapso de 34 años el mar devoró 73 mil kilómetros cuadrados de tierra de la que tuvieron que salir 145 mil personas. Estas comunidades, que ya practicaban la agricultura, emigraron hacía el occidente de Europa y llevaron su cultura a pueblos que aún vivían cazando y recolectando.

Tradiciones de todo el mundo narran cómo las fuerzas divinas castigan a los seres humanos por sus transgresiones tratando de destruirlos con algún desastre cósmico que con frecuencia es una inundación.

El ejemplo mejor conocido es la historia bíblica de Noé que tal vez proviene de narraciones mesopotámicas más antiguas sobre una inundación que los dioses enviaron para castigar a la humanidad, que es eliminada excepto un hombre y su familia.

El tema del Arca de Noé de estas narraciones es repetido en el mito hindú de Manu, el primer hombre, al que un gran pez advierte de una inundación y sobrevive construyendo un barco.

Temas similares se presentan en la mitología del sur de China en el relato de los Niños Calabaza, excepto que la inundación universal que destruye a la humanidad se considera un acto arbitrario del dios del trueno.

En otras partes del mundo el diluvio es causado por la mala conducta de un individuo en particular. En la mitología de los chewong de Malasia, el que engaña a un animal hace enojar a la serpiente original del mundo de los muertos. En su enojo, la serpiente libera las aguas primitivas provocando una gran inundación.

El concepto de un mundo nuevo que emerge del diluvio es común en Norteamérica. En el mito azteca de los Cinco Soles, se dice que el mundo actual (el Quinto Sol) surgió de que el anterior fue barrido por una inundación.

El cambio climático actual está provocando condiciones semejantes a las ocurridas hace 8 mil años. Los cálculos más recientes sugieren que alrededor del 2050, millones de personas que hoy viven en las costas deberán migrar a zonas más altas.

A lo largo de la historia el planeta ha sufrido calentamientos y enfriamientos provocados por diversas causas. La situación actual se debe al empleo indiscriminado de combustibles fósiles, lo que incrementa las emisiones de bióxido de carbono y metano que atrapan el calor. Sin embargo, hace 55 millones de años, antes de la existencia de la humanidad en la Tierra, la temperatura alcanzó los ocho centígrados por encima del promedio actual. El océano Ártico tuvo una temperatura de 23 grados centígrados.

Algunas variaciones climáticas fueron la causa de las extinciones masivas de seres vivos, en cambio, otras, de la misma intensidad, no afectaron la vida terrestre.

Algunas veces fueron erupciones volcánicas que provocaron inundaciones de basalto fundido. Cuando éste se encontraba en su camino piedras ricas en carbono se liberaban grandes cantidades de bióxido de carbono y metano que generaron temperaturas que muchos seres vivos no soportaron.

Otras ocasiones, el choque de asteroides al impactarse en la Tierra levantaba grandes nubes de polvo y aerosoles de sulfato que no permitieron el paso de radiación solar provocando un enfriamiento que fue la causa de la extinción.   

Y concurre la sensación actual de que en el año ha llovido más que antes. Regiones que cada año sufrían sequías, parece que hoy se han inundado. La cantidad de lluvia que cae se recibe en un aparato llamado pluviómetro. Sus medidas son especificas y la altura del agua recogida se mide en milímetros. Cada milímetro equivale a 1 litro por cada metro cuadrado. De 1986 al 2000 la precipitación pluvial mundial ha ido en aumento en un promedio de 3.5 milímetros cada año.

La energía que mueve al ciclo del agua es la radiación solar. Ésta llega a la superficie terrestre que la absorbe y luego la refleja de nuevo hacia la atmósfera, pero algunos gases que se encuentran en ella, como el bióxido de carbono, el metano y otros, hacen las veces de un invernadero y vuelven a reflejar parte de la radiación de la Tierra. El balance de estas energías constituye el calor latente que genera la evaporación y luego las lluvias. Este calor aumenta por dos razones, la atmósfera permite mayor paso de radiación y el aumento de gases de invernadero la retiene más, lo que resulta más lluvia.

 

 

 



Fuentes:

UNAM, Otras cuatrocientas pequeñas dosis de ciencia, SEP, 2013.

Willis, R., Diccionario Universal de Mitología, Editorial Tomo, 2003.

viernes, 11 de febrero de 2022

El Shosoin, el primer museo de la historia

 


La grandeza cultural de Japón ciertamente inició en la ciudad de Nara a partir del año 600 en el periodo Yamato. Cuando el imperio del “Sol naciente” envió al reino de China (dinastía Sui y posteriormente la dinastía Tang), una diplomacia para establecer relaciones entre ambas naciones, con el interés del imperio japonés de transformar su civilización a la altura de China.

En el 608 la embajada de Japón llegó a la isla con aproximadamente 500 personas de China, especialistas en medicina, astrología, pintura, arquitectura, alfarería, monjes budistas, secretarios e intérpretes, y con ellos manuscritos sagrados del budismo con características del pensamiento de Confucio y las ideas del Tao. De Corea, Japón ya había adquirido los rudimentos del budismo así como su influencia en arquitectura y arte, hacía el año 538.

Las influencias chinas en Japón fueron, por ejemplo, la redacción del primer código nipón organizado por diecisiete artículos tomando como modelo el chino, a solicitud del príncipe Shotoku; la edificación de Nara en palacios, oficinas administrativas, mansiones, mercados, monasterios e imponentes pagodas; además del monasterio Horyuji, el monumento de madera más antiguo del mundo, donde se oraba y se enseñaba las leyes de Buda.

El Todaiji era una de las más bellas representaciones del sincretismo chino-japonés en Nara, una enorme arquitectura que albergaba un Buda de bronce. El Todaiji recibía donaciones acompañada por una constante decoración. El edificio se concluyó en el año 763.

El Shosoin fue mandado a construir en el interior del Todaiji por la viuda Komyo, en recuerdo a su esposo, el emperador Shomu. El edificio consistía en un kura, un tipo de granero de poca altura elevado sobre altos pilotes en el que mostraba todos los tesoros acumulados por el emperador durante su vida. Desde entonces el kura y sus objetos se han mantenido en exhibición.

Los más de tres mil objetos describen la vida cultural y material de la corte del siglo VIII. El emperador recibía regalos de numerosos viajeros que volvían de China o Corea que eran de gran valor en la época, como plantas medicinales, manuscritos religiosos y utensilios. Además de obsequios de funcionarios de Nara y de las provincias japonesas.

Y objetos no hallados en otras partes, como el tazón de cristal de Persia que simboliza la ruta del comercio de la Seda, tejidos textiles de Asia central, un bajorrelieve de mármol bizantino, el retrato de una mujer con atuendos persas, y demás objetos que expresan las relaciones políticas entre el continente y la isla.

El Shosoin albergaba también implementos budistas utilizados para ceremonias importantes en el templo, como la Ceremonia de Consagración del Gran Buda.

Asimismo el Shosoin mantiene las creaciones artísticas típicas japonesas como pinturas, manuscritos, tapices, instrumentos musicales y utensilios que representan el grado de madurez alcanzado por los artistas y artesanos del imperio japonés de la época.

Todos estos materiales culturales constituyen lo que actualmente se conoce como los Tesoros de Shosoin.

La época de Nara fue un periodo de transición cultural pues al finalizar en el año 794, el emperador Kanmu estableció la capital japonesa en Heiankio (Kioto), de la que en posesión de su propia cultura se separó del modelo chino a fin de crear uno propio. Así, Japón iniciaba una nueva etapa dentro de su florecimiento cultural que llegaría ser la última etapa clásica, el periodo Heian.

 

 




Fuente:

Frederic, L. Misterio de las civilizaciones olvidadas, Reader’s Digest. México.

https://shosoin.kunaicho.go.jp/about/history

jueves, 27 de enero de 2022

Orígenes de la guerra y las antiguas tácticas

Los pueblos viven desde hace milenios con el temor de la guerra, y a pesar de ello el ser humano se las ha ingeniado para recurrir una y otra vez a ella. La mayoría de la destrucción de las antiguas ciudades se debió a los conflictos bélicos.

Durante el periodo del paleolítico y parte del mesolítico (entre 15000 y 10000 a.C.) el hombre no conoció realmente la guerra, sino tan solo combates entre individuos o pequeños grupos.

Sin embargo, con la sedentarización y el nacimiento de nuevas formas de economía como la agricultura, la guerra se desarrolló como medio violento para dominar al otro o apoderarse de sus bienes. Y desde entonces el hombre no ha cesado de perfeccionar este medio de dominación en el curso de la historia.

 

Surgimiento de la guerra

A finalizar el mesolítico cuando los clanes empezaron a sedentarizarse y se produjeron los primeros actividades de domesticación de plantas y animales en un territorio, donde practicaban la recolección de frutos o formaban rebaños, tuvieron que defender sus bienes contra otros depredadores más pobres. De esta manera nació la guerra. El arma ofensiva era el arco.   

Las armas están ligadas al desarrollo de la agricultura y la ganadería que permiten una mayor densidad de población y proporcionan los recursos y el tiempo necesarios para el mejoramiento de los instrumentos bélicos.

También forman parte de este proceso de aprovechamiento los animales domésticos como los caballos, los perros y el elefante. Es el paso de los instrumentos de madera y piedra a los del metal.

Aproximadamente entre el 6000 y el 2000 a.C. cuando la sociedad transforma a la familia, esta se vuelve patrilineal, predomina el hombre sobre la mujer, se asegura la herencia de padre e hijo. Aquí se pone importancia a la guerra como fuente de riqueza y de que son los varones los poseedores de los bienes decisivos, capaces de facilitar a sus dueños un incremento de sus propiedades.

 

Los primeros ejércitos

La formación de las ciudades-estado condujo a la organización de la guerra. Los hombres, habituados al combate individual, se convierten en soldados, formados en filas apretadas y protegidos por escudos. Las armas se hacen más letales, gracias a las puntas de metal y las hachas de cobre. Los registros más antiguos que representan esos ejércitos son los sumerios que datan entre el 2700 y 2500 a.C.

                                                 
Primeros carros de combate

El caballo que vivía en estado salvaje en Asia central fue domesticado en el tercer milenio a.C. En el siglo XVI a. C. los egipcios organizaron un ejército de carros que iba a convertirse en su arma de choque. La mayor batalla de carros tuvo lugar en Kadesh, entre Siria y Líbano, en el 1294 a.C., entre los hititas del rey Muwatalli II y el ejército de Ramsés II. En ese encuentro cada bando alineó entre 2000 y 3000 carros de combate.  

 


Las guerras de asedio

Las primeras ciudades se rodearon de murallas a inicios del neolítico (entre el 6000 y 4000 a.C.) y en seguida hubo asaltantes que las sitiaron. Una de las más antiguas representaciones se encuentra en Micenas, Grecia, aproximadamente en 1600 a.C.

 

La caballería

A inicios del I000 a.C., surgen los primeros cuerpos de caballería organizados por los asirios, precisamente lanceros y arqueros de Nínive. Esta novedad modificaría todas las estrategias de guerra hasta la Segunda Guerra Mundial, usada por los polacos frente a la invasión alemana y por los italianos en Rusia.

 


Falange contra legión

La falange fue organizada por Filipo II de Macedonia en el siglo IV a.C. Consistía en un bloque de dieciséis filas de guerreros armados con una larga lanza, la sarisa. A esta infantería que parecía invencible, tuvieron que enfrentarse los romanos.

En el año 168, en Pidna, el rey de Macedonia, Perseo, se enfrentó a las legiones romanas de Paulo Emilio. La estrategia consistió en dejar a la falange avanzar por un terreno accidentado para que se dislocasen sus filas y después lanzar por los huecos así creados por pequeños grupos de legionarios que sorprendieron a los macedonios por sus flancos y retaguardia.

 


Táctica de rehuir el frente

El creador de esta táctica fue el político Epaminondas, convertido en militar, que en el 371 a.C. Lacedemonia (Esparta) y Tebas se enfrentaron cerca de Leuctres, en Beocia. Epaminondas, líder de los ejércitos tebanos, reunió el grueso de las fuerzas en su ala izquierda, no dejando en el centro y en la derecha más que una línea débil para contener al adversario. Los tebanos arrollaron el ala derecha espartana y después se desplegaron para cercar a los enemigos.  

 


Batalla naval

Tuvo que pasar bastante tiempo para que el ser humano dispusiera de barcos perfeccionados para permitirles combatir en el mar. A diferencia del barco mercante, el bajel de guerra debía ser rápido y fácilmente manejable. Los griegos inventaron el espolón de bronce fijado en la proa de las largas naves (alrededor del siglo VII a.C., naves conocidas como trirremes). El navío así equipado podía romper los remos del adversario deslizándose junto a él o embestirlo.  

 

Técnicas de asedio

Los griegos fueron los inventores de la poliorcética o arte de sitiar ciudades, pero fue perfeccionado por los romanos. Estos utilizaban distintas máquinas de asedio como las catapultas, el escorpión, una especie de gran ballesta, y torres de sitio que permitían tener un puente elevadizo en lo alto de las muralla.







Fuentes

Brom, J., Para comprender la historia, Grijalbo, México, 2003.
Reader's Digest., Ciudades desaparecidas, misterio de las civilizaciones olvidadas.



martes, 26 de octubre de 2021

Genialidad y liderazgo cultural del mejor hombre del Renacimiento: da Vinci

Leonardo es el genio que representa al Renacimiento. Una figura esplendorosa en la historia de las ideas. Fue un hombre de gran curiosidad por los fenómenos que le ceñían y siempre externaba al mundo su amor por el arte, la naturaleza y la ciencia, las que expresó con su talento.

Nacido en 1452 en el pueblo de Vinci, en los dominios de Florencia, el genio es más conocido por la Giaconda y la Última Cena y por las asombrosas máquinas, herramientas  e inventos que diseñó, frutos de su capacidad de observación y análisis.

Da Vinci envolvió su profesionalismo en distintos campos del saber e introdujo innovaciones y adelantos para su época siendo autodidacta; en ingeniería, botánica, anatomía, geología, óptica, cartografía, astronomía, arquitectura, poesía, canto, dramaturgia, escultura, aprendió a tocar la lira y el órgano, diseñó instrumentos musicales, escribió un recetario de cocina, además presumió su creatividad como organizador de banquetes y escenografías teatrales para fiestas y celebraciones para sus mecenas.

En el arte pictórico, Leonardo se alejó de lo tradicional, inventó y desarrolló el estilo llamado sfumato, una técnica de capas finas de pintura que resulta en un efecto de luces y sombras sobre los relieves y que proporciona una definición suave en los volúmenes.

Manteniéndose cercano a su intuición y espíritu creativo, da Vinci se abrió a la exploración de lo tangible e imaginando diferentes enfoques. La creatividad aprovechada suele abrir caminos y posibilidades. Lo que hizo de Leonardo un personaje multidisciplinario. En la actualidad se conoce a da Vinci más como pintor pero en su tiempo destacaba como ingeniero.    

La personalidad de da Vinci nos conduce a aspectos de su vida que podemos estimar como ejemplo para desplegar plenamente nuestras convicciones y actitudes, entregarnos a la creatividad, a la ecuanimidad y a nuestros propios estilos.

Para Leonardo la vida había que darle valor porque es efímera. La manera de hacerlo es teniendo una vida fructífera, bien empleada y un espíritu activo. Apreciando toda la belleza que pudiera ofrecer el mundo, aprendiendo hasta de los mínimos detalles del entorno. La determinación de da Vinci era expresar lo aprendido bajo su propio estilo e ideales.

En esta filosofía, Leonardo incluyó saberes en soluciones prácticas teniendo presente las necesidades y problemas que afectaba a la sociedad de su época. Por ejemplo, medios eficaces para la captación de agua, instrumentos ópticos para mejorar la visión, saneamiento urbano, medios de navegación y construcción.

Sin importar la madurez a Leonardo lo ciñó siempre una actitud de aprendiz y una curiosidad por los fenómenos naturales y culturales. Se mantenía cercano a artistas, científicos y músicos para aprender de ellos, como Luca Pacioli, el matemático quien influyó en unos de sus dibujos más celebres, El Hombre de Vitrubio.  

La genialidad de Leonardo era la expresión de la unión entre el arte y la ciencia, la cual expresó en sus bosquejos de anatomía y sobre todo en sus pinturas. El estudio de la naturaleza y el desarrollo técnico del hombre que combinó es una demostración de aquella necesidad de modernizar su tiempo.

Da Vinci dependía totalmente de los mecenas para desarrollar sus proyectos, emprender sus estudios y ampliar su intelecto, y ellos dependían de las capacidades e innovaciones que Leonardo podía ofrecerles de acuerdo a las circunstancias apremiantes. 

Una de las facetas que le dio más fama a da Vinci fue como ingeniero. Durante la etapa del Renacimiento los estados italianos vivían tiempos de guerra por el dominio. Leonardo no desperdició esas oportunidades para ofrecer sus servicios a los aristócratas beligerantes, para inspeccionar las fortalezas, levantar fortificaciones, realizar planos y mapas topográficos y proponer diseños de armas de combate y defensa y trabajos técnicos de infraestructura.

En tales escenarios Leonardo siempre mantuvo un estado de imparcialidad, inteligencia y actitud positiva frente las afinidades políticas y morales de los hombres poderosos que lo cobijaban. 

De tal manera hizo bajo los mecenazgos de Ludovico de Sforza, Cesar Borgia, el senado de Venecia, Francesco de Gonzaga, Giuliano de Médici, y con el rey de Francia, Francisco I, conquistador de media Italia, quien le concedió a da Vinci una gran consideración, trato generoso y apoyo para desarrollar las artes.

La visión de Leonardo estaba encauzada en desarrollar no solamente el arte para sus mecenas sino la ciencia para beneficio de los hombres. Decir que hizo de sus capacidades un modo de vida.

El pintor francés Ingres detalló, según la leyenda, la muerte de da Vinci en brazos de su mejor y apreciado mecenas, el rey Francisco I.  

Leonardo dejó al mundo 15 obras pictóricas, alrededor de 13 mil escritos o tratados de los estudios, observaciones y experimentos, que incluyen entre 200 dibujos artísticos, técnicos y científicos. Estos documentos están dispersos y expuestos en la Galería Uffizi de Florencia, en el Museo de Louvre y en el Instituto de Francia, en la Biblioteca Ambrosiana de Milán, en el Victoria and Albert Museum, en la British Library, en el Castillo de Windsor y en la Biblioteca Nacional de España. 

 


Fuentes:

Leonardo da Vinci : vida y obra / Elke Linda Buchholz

The notebooks of Leonardo da Vinci / Compiled and edited from the original manuscripts by Jean Paul Richter